José Rioseco cumplió 50 añazos y sus amigos le regalaron esta enorme tarta escenificando su afición favorita: el triatlón.
Claro, a esta edad ya le hace falta el flotador de patito sobre su traje de neopreno...
la bici tiene ruedines, ay... ese equilibrio...
Ya veis que el caracol llega a la meta antes que él, ¡pobre, no puede más!
Hasta gotitas de sudor le caían por la frente, José que ya estás mayor...
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