Mi amiga Ana me encargó esta tartita para Carmen que cumplía 95!!! años y su gran aficción es hacer ganchillo. Todo empezó así:
En cuanto vió la tarta se reconoció enseguida y no quiso que nadie la tocara, ni partirla y mucho menos comerla. Dijo que esa maravilla no se tocaba, jajaja.
Me gustaron tanto como quedaron las gafitas que le dejé las dos encima del sillón.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario